1. Introducción

Las cuentas en participación surgen cuando a un comerciante le faltan los medios indispensables para realizar un negocio transitorio para el que en el momento no cuenta con medios para su desarrollo, y solicita la colaboración de una o varias personas para poder llevarlo a efecto. Esta forma inmediata de asociación puede establecerse privadamente de palabra o por escrito, sin necesidad de que se formalice por escritura pública.

Con la denominación de cuentas en participación, sociedades accidentales o negocios en participación se conocen aquellos contratos de colaboración económica, por los que una persona (titular, participante o gestor) se obliga a dar una participación a otra (partícipe o asociado) en los beneficios o pérdidas de una o varias operaciones mercantiles que realizan aquéllas bajo su exclusivo nombre y responsabilidad, a cambio de una aportación que ésta se compromete a conferirle.

Las personas que intervienen en un negocio en participación son las siguientes:

  • Gestor. Es la persona que está obligada a llevar la contabilidad y a rendir cuentas una vez terminadas las operaciones realizadas con su gestión accidental y a practicar la liquidación del negocio.
  • Partícipes. Son el resto de las personas interesadas en la participación.
  • Copartícipes. Esta denominación abarca a todos los interesados.